Los actores armados ilegales se han disputado desde el 2015 el control del territorio en las cuencas de los ríos Truandó y Domingodó en el departamento del Chocó, el cual se ha intensificado desde marzo del presente año. Las comunidades indígenas y afrodescendientes son víctimas de estos enfrentamientos, han denunciado su situación al gobierno y no se les ha dado respuesta eficiente al riesgo y emergencia.