El encuentro que tendrían que presenciar las víctimas

La reunión entre Santos y Uribe será seguida de cerca por los colombianos y, sobre todo, víctimas de la violencia, quienes exigen una respuesta sobre lo que viene. La responsabilidad de los dirigentes políticos es con poblaciones que sufrieron masacres de las Farc como Apartadó (Antioquia), Bojayá (Chocó), y Toribío (Cauca), en donde ganó el ‘Sí’.

Por: Sergio García Hernández

Luego de 5 años vuelven a verse las caras el presidente Juan Manuel Santos y el jefe del partido opositor Centro Democrático, Álvaro Uribe. El encuentro tiene como contexto la victoria del ‘No’ en el plebiscito, que obliga al Gobierno a escuchar las propuestas de los representantes de esa opción, con el fin de buscar un acuerdo definitivo con las Farc.

A la cita, por lo expresado por el Centro Democrático y el Gobierno, las partes llegan con unas posturas distantes una de la otra sobre el proceso de paz.

La oposición dice que los acuerdos necesitan ser “corregidos”, y ha propuesto amnistía para guerrilleros que hayan cometidos solo delitos menores, protección efectiva para las Farc y alivios judiciales para las Fuerzas Militares. Lea: Un nuevo Acuerdo Final con las Farc no se concretaría en el corto plazo

Entre tanto, el Gobierno ha mencionado que en una negociación hay 2 partes,  cada una, como dijo la Canciller María Ángela Holguín, con unas líneas rojas, y que en ese sentido no solo depende de los representantes del Estado, sino de las Farc, cambiar el Acuerdo.

A la postura tanto del Gobierno como de la oposición se suma la de la guerrilla, que ha dicho que lo pactado en Cuba es inmodificable e incluso que tiene validez jurídica, pese al triunfo del ‘No’, por haber sido firmado como acuerdo especial y depositado ante el Concejo de la Confederación Suiza en Berna.

Con esas posiciones como telón de fondo, Uribe y Santos se reúnen este miércoles 5 de octubre desde las 11:30 de la mañana, en lo que el país espera sea un encuentro que permita una solución a la incertidumbre en la que quedó el acuerdo logrado para finalizar el conflicto con las Farc.

Ese debería ser el objetivo, pues es el resultado que piden poblaciones como Apartadó (Antioquia), Toribío (Cauca) y Bojayá (Chocó), que votaron por el ‘Sí’ al Acuerdo Final, para quizás no volver a ser víctimas de masacres o para que no los sigan atacando, pues incluso en mayo del año pasado en Toribío se registró un hostigamiento de las Farc a una base militar. Además, en medio de los hechos, la guerrilla obligó a su población a abandonar el parque central.

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Santos y Uribe se reúnen por primera vez en más de 5 años. Foto: Wikimedia Commons

Lo que sufrió Apartadó, Bojayá y Toribío

Según el Centro Nacional de Memoria Histórica en Apartadó en el barrio La Chinita, el 23 de enero de 1994 las Farc asesinaron a 34 militantes políticos de la región. Esa población, pese a tener en su recuerdo una de las más cruentas masacres de las Farc, retó la apabullante victoria del ‘No’ con el 62% en Antioquia. Allá ganó el ‘Sí’ con un 52,3%.

El Grupo De Memoria Histórica también da cuenta de la masacre de Tacueyó, en el municipio de Toribío, Cauca, donde el Frente Ricardo Franco, disidente de las Farc, asesinó a 126 combatientes de la misma organización en diciembre de 1985, bajo la acusación de ser infiltrados del Ejército.

Además, Toribío ha sido centro de atentados de las Farc. Allí, por ejemplo la guerrilla activó una bomba en julio de 2011, que dejó como resultado 3 muertos, 103 heridos y 460 casas destruidas. En esta población, una de las más afectadas por las Farc, el ‘Sí’ triunfó con el 84,8%.

Entre tanto, Bojayá quedó en la memoria de los colombianos como quizás la peor masacre de las Farc en toda su historia, por la forma en que se ejecutó. El Grupo de Memoria Histórica documentó que la masacre ocurrió el 2 de mayo del 2002 en Bojayá, Chocó.

Según los investigadores “en esa población, durante los combates librados entre los paramilitares (bloque Élmer Cárdenas) y las Farc por el control territorial, los paramilitares usaron a la población civil como escudo humano al apostarse al lado de la iglesia donde esta se refugiaba. Por su lado, las Farc utilizaron indiscriminadamente cilindros bomba. Uno de estos artefactos cayó en la iglesia del pueblo y al explotar ocasionó la muerte a 79 personas, entre ellos 48 niños y niñas”.

En Bojayá, el ‘Sí’ también triunfó y lo hizo de una manera que conmovió al país en los comicios del 2 de octubre de 2016. En esa población el 95,7% le dijo ‘Sí’, al Acuerdo Final.

Con poblaciones como las reseñadas son con las que el presidente Juan Manuel Santos y el senador Álvaro Uribe tienen una enorme responsabilidad.

La reunión de este miércoles 5 de octubre tiene que apuntar a darles respuestas a esos sitios de Colombia, que quizás no votaron a favor del Acuerdo, sino en contra de la guerra y con la esperanza de evitar ser de nuevo los que padezcan una bien conocida violencia. Por eso, las víctimas  deberían tener silla preferencial en el encuentro entre Santos y Uribe.

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